MALDIVAS MÁS ALLÁ DE LOS RESORTS DE LUJO

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GUÍA PARA DESCUBRIR SU LADO MÁS AUTÉNTICO


Maldivas es el destino soñado de muchos, es el paraíso en la tierra y el azul más intenso que habrás visto jamás. Maldivas es mucho más que un viaje de lujo, con resorts que pueden llegar a costar hasta más de 1.000 € por noche (o más), aunque la otra realidad de este destino va mucho más allá que villas exclusivas sobre el agua. La otra cara de Maldivas es donde realmente se encuentra el encanto de esta joya azul, donde descubres su gente, su cultura y estilo de vida, y también lo más impresionante, su vida marina debajo de sus aguas turquesas.

Nuestro viaje fue organizado por el OBJETIVO EL AZUL y no podemos recomendar más esta empresa para viajar a Maldivas, donde Alba y su equipo hace que cada una de las personas que viajan con ella cumplan uno de sus sueños, descubriendo este país de una forma que superará todas tus expectativas.

Durante el viaje compartimos experiencias únicas y momentos que guardas para siempre, acompañados por un equipo profesional increíble. Pasamos una semana impresionante con ellos, ademas de algunos días más por libre por las islas de este país.



Vayamos paso por paso, en este post os contamos todo nuestro Viaje a Maldivas: lo que hicimos, cómo lo organizamos y toda nuestra experiencia.

NUESTRO VIAJE A MALDIVAS

Cuando nosotros viajamos, siempre intentamos huir de los tours diseñados totalmente para turistas. Nos gusta aventurarnos un poco más, explorar los rincones auténticos de cada país, conocer a su gente, su cultura, tradiciones y costumbres locales. Por eso, planteando nuestro viaje a Maldivas, teníamos claro que no iba a ser el típico viaje en hoteles exclusivos de lujo, sino que queríamos vivir experiencias «reales» y empaparnos de su esencia, y es que además de ver las típicas postales paradisíacas de este destino, pudimos descubrir una vida cotidiana que nos enamoró desde el primer momento que llegamos.

¿CÓMO ES MALDIVAS ANTES DE ATERRIZAR?

Incluso antes de aterrizar, ya la sensación de ver Maldivas desde las alturas es espectacular y algo único, y es que realmente te deja sin palabras: atolones con muchas islas pequeñas y lagunas turquesas que parecen de otro mundo. Es totalmente diferente a todo lo que hayas visto antes. Ya desde arriba se nota la magia de sus islas, el azul tan hipnótico del océano.

RUTA DE 12 DÍAS EN MALDIVAS

Te contamos como fue nuestra ruta por Maldivas, cómo nos desplazamos de un lugar a otro y todo lo que fuimos descubriendo en el camino. Esta sección es ideal si buscas inspiración para crear tu propio viaje o itinerario y conocer una Maldivas más allá de los resorts, lleno de experiencias auténticas y lugares de ensueño.

1. LLEGADA A MALÉ, LA CAPITAL

Hulhumale, la entrada principal al paraíso

Después de un largo viaje en avión y algunas escalas, ¡por fin llegas a Hulhumale! Esta es la isla donde aterrizas para llegar a Malé, la capital, que está justo al lado. Lo curioso es que Hulhumale es una isla artificial, construida en los años 90 para albergar el aeropuerto de la capital, Velana International Airport, ayudar con el tema de la sobrepoblación en Malé y darle un impulso al comercio y al turismo.

CÓMO LLEGAR A MALÉ DESDE HULHUMALE

Hulhumale se conecta con Malé a través de un puente llamado Sinamalé Bridge, y es el principal nexo entre estas islas, utilizado por la mayoría de los turistas y locales para cruzar de una a otra. En vehículo se tardan unos 10-15 minutos en desplazarte, y puedes hacerlo en:

  • TAXI: es la forma más rápida aunque la más «cara». Tienes la parada de taxis justo al salir del aeropuerto. Nos costó 100 RUPIAS MVR (unos 5-6 €) hasta nuestro hotel.
  • AUTOBÚS: es la forma más económica. Su precio es de 10 RUPIAS MVR por trayecto y persona (unos 0,60 €). Los tickets se compran en un quiosco en el mismo aeropuerto: Ooredoo.
  • FERRY PÚBLICO: también es muy económico, unos 15 RUPIAS MVR (algo menos de 1 €).

TIP💡Te recomendamos hacer estos pequeños pagos ya con efectivo en moneda local. Nosotros cambiamos algo de dinero en el aeropuerto, suficiente para llegar a la isla. No solemos cambiar todo allí, ya que normalmente las comisiones son más altas; una vez en la isla, gestionamos los gastos y cambiamos el resto en otra casa de cambio del centro, donde suelen ofrecer mejor cambio.

MALÉ, EL CORAZÓN URBANO DE MALDIVAS

Malé es todo lo que no esperas de Maldivas, y tampoco lo que se suele enseñar del país. Es una de las capitales más pequeñas del mundo, con apenas unos 6 km² de superficie, y a pesar de esto, es residencia de alrededor de unos 200.000 habitantes, lo que también la convierte en una de las ciudades más densamente pobladas.

Es el motor económico del país, aquí se concentra la actividad comercial, administrativa e industrial de Maldivas.

El turismo de Malé es muy diferente al que se suele imaginar del paraíso de Maldivas. Recibe turismo más de paso y cultural, ya que la mayoría de los turistas pasan la mayoría de sus vacaciones en sus islas más paradisíacas. En Malé no hay grandes playas, por lo que es un turismo más de experiencia local de la vida urbana de la capital.

Nuestra experiencia fue un poco chocante al llegar al centro urbano de Malé.

Después de tantos días imaginando playas turquesas y arena dorada, llegar a Malé y encontrarnos con calles estrechas, edificios altos, calles abarrotadas de motos y todo el bullicio de la ciudad, fue un contraste total. Con todo este «caos», Malé tiene su propio encanto y merece mucho la pena; es una visita obligada, y si no tienes mucho tiempo, puedes hacerlo al menos en una mañana o tarde, y es fácil llegar desde Hulhumale. Los mercados llenos de vida, la amabilidad de su gente local, y esos rincones que muestran la verdadera vida maldiva de la ciudad hicieron que nos encantara recorrerla. Al final, fue toda una sorpresa descubrir que la ciudad también puede ser fascinante.

QUÉ HACER MALÉ
  • Explorar los mercados locales: visitar el mercado de pescado y el de frutas y verduras local es una de las experiencias más locales que vas a vivir en la capital.
  • Visitar lugares históricos y culturales: como sus mezquitas y edificios emblemáticos.
  • Recorrer la ciudad a pie: al ser una capital pequeña, se recorre fácilmente andando y es la forma más auténtica de descubrir la vida cotidiana de los maldivos.
  • Disfrutar de la gastronomía local: repleta de restaurantes locales con comida casera.
  • Pasear por el Sultan Park y su zona costera: espacio verde en mitad de la ciudad y la franja costera llena siempre de vida.
  • Fotografiar rincones urbanos y la vida local: es la oportunidad para capturar momentos fuera de las típicas postales paradisíacas de Maldivas.

Nosotros estuvimos un día completo en Malé, y pasamos la noche en uno de sus hoteles en el centro de la ciudad, y aprovechamos tanto ese día que fue suficiente para conocer la ciudad de Malé. La noche aquí nos costó unos 60€, con tasas de turista incluidas. No es especialmente barato dormir en Malé, pero comparando con otros resorts del país, es la forma más asequible.

Al medio día, nos dirigimos de nuevo hasta el aeropuerto, donde nos recogerían en lancha para la verdadera aventura por la que llegamos hasta Maldivas: descubrir el país con OBJETIVO EL AZUL.

2. AVENTURA CON OBJETIVO EL AZUL

Y llegamos a lo que realmente vinimos a hacer en Maldivas, vivir la aventura con Objetivo el Azul. Es una empresa fundada por Alba, una persona apasionada del mar y su vida marina, y es justamente eso lo que te trasmite durante todo el viaje.

Con Objetivo el Azul viajas en grupo, y muchas de esas personas viajan solas, otras con algún amigo o en pareja. Es un viaje que recomendamos para todos los que tengan muchas ganas de descubrir algo increíble. Tanto si viajas solo como acompañado, no importa: los amigos se hacen allí y la conexión con ellos es especial. Lo que se vive y comparte en grupo es tan alucinante que se crea un ambiente de confianza y amistad con total normalidad.

Nos recogieron a todo el grupo un sábado al medio día en el aeropuerto, y a partir de aquí ya no tienes que preocuparte de nada más, ellos ya se encargan de todo. Tienes todo incluido, excepto los vuelos y el seguro de viaje. Lo mejor de todo es su precio: toda una semana en Maldivas con excursiones todos los días, por menos de que te puede costar una sola noche en un resorts.

Echale un vistazo a su web www.objetivoelazul.com para que le eches un vistazo a sus fechas disponibles y realmente no podemos recomendar más este viaje. Estamos seguros que van a hacer que vivas una de las mejores experiencias de tu vida.

FULIDHOO, EL PARAÍSO EN UNA ISLA LOCAL

Nos alojamos en Fulidhoo, una isla local a unos 55‑57 km al sur de Malé, una 1/1:30 horas del aeropuerto en lancha rápida, los barcos más comunes para desplazarse entre islas. Es una isla preciosa, una de esas islas locales auténticas que muchos viajeros incluyen en su ruta por Maldivas para experimentar la cultura y la naturaleza lejos del turismo masivo.

Se encuentra en el atolón Vaavu, y mide alrededor de 700 m de largo por 200 m de ancho, lo que hace que se pueda ver el mar prácticamente desde cualquier rincón y en todas las direcciones. Es pequeña y acogedora (no supera los 400 habitantes), lo que hace sentirte una semana como un local más. Andarás descalzo, convivirás con una cultura local que todavía se conserva a pesar de la llegada gradual del turismo, y esto, Objetivo el Azul, sabe como hacerlo. Se preocupan por generar el menor impacto posible, tanto dentro del mar como fuera, respetando tanto la cultura musulmana como la vida marina.

La isla tiene calles sin asfaltar, por lo que prácticamente estuvimos una semana totalmente descalzos, incluso entre islas. Una curiosidad es que los hoteles y negocios tienen un grifo en su entrada para limpiarse los días antes de acceder, y los zapatos deberás dejarlos fuera. Por lo que nosotros decidimos dejarlos en el hotel y no los volvimos a coger hasta que terminó nuestra aventura con ellos.

Cambiar de Malé a Fulidhoo es como pasar del ruido del tráfico y ritmo acelerado de la ciudad a un oasis de tranquilidad y paz, donde la vida es más sencilla, pero con más sentido. En Fulidhoo no hay coches ni grandes edificios, las construcciones son bajas (no pueden sobrepasar la altura de las palmeras) y es un ambiente relajado, donde se respira calma.

A pesar de tener base durante una semana en una isla tan tranquila, el tiempo no pasará despacio aunque lo disfrutarás al máximo. Cada día habrá excursiones en barco para actividades acuáticas: snorkel, avistamiento de animales en su hábitat natural, visitas a otras islas, y tantas otras que no te darás ni cuenta del tiempo, ni los días. Es de los viajes que realmente vives en el AQUÍ Y AHORA, y desconectas de todo para disfrutar de una semana increíble con nuevos amigos que se recordaran siempre.

Nos alojamos en el hotel The Pearl Seaview, un hotel en la isla de Fulidhoo de una familia local en frente de una playa paradisíaca muy poco concurrida. Es ideal para desconectar e integrarte en la cultura maldiva y alejarte del turismo masivo, lo que hace que la experiencia con Objetivo el Azul sea mucho más auténtica. Además, la comida siempre era tipo Buffet y estaba buenísima.

Lee más sobre Fulidhoo en el siguiente post del blog:

QUÉ INCLUYE EL VIAJE CON OBJETIVO EL AZUL

Viajar con Objetivo el Azul es una aventura asegurada, donde vas a vivir al máximo tu viaje a Maldivas y te incluye todo, excepto vuelos (aunque ellos te pueden ayudar a buscarlos) ni seguro de viaje. Básicamente tú solo tienes que preocuparte de cómo llegar al aeropuerto, de todo lo demás se encargan ellos y te informan de todo lo que necesitas.

  • Alojamiento
  • Traslados, incluyendo la recogida y vuelta al aeropuerto
  • Comidas y bebidas en pensión completa
  • Actividades
  • Guías en español
  • Excursiones todos los días: snorkel, avistamientos de animales marinos en su hábitat natural, pesca tradicional, etc.
  • Equipación de snorkel
  • Contenido audiovisual: videos acuáticos y con dron
  • Despedida: cena especial de blanco y espectáculo de música tradicional

ACTIVIDADES EN EL AGUA CON OBJETIVO EL AZUL

Durante nuestra semana de aventura en Fulidhoo, cada día comenzaba temprano, justo después del desayuno nos dirigíamos a nuestro barco privado. Según las condiciones climáticas y los avisos de avistamientos que compartían otros compañeros, Alba organizaba la ruta para que pudiéramos aprovechar al máximo cada día. Gracias a la planificación, dedicación y profesionalidad de todos los que trabajan en esta empresa, nosotros sólo teníamos que disfrutar de todo lo que tenían preparado.

Cada salida era una auténtica descarga de emociones, y regresábamos siempre con la sensación de haber vivido algo especial e inolvidable. Hicimos snorkel en algunos de los arrecifes más bonitos del mundo, nadamos con mantarrayas, tortugas, delfines y distintos tipos de tiburones, y tuvimos la suerte de encontrarnos con el impresionante tiburón ballena hasta en varias ocasiones. Solo quien lo ha vivido sabe lo fascinante e impactante que es nadar junto a un animal tan imponente.

OTRAS ISLAS QUE VISITAMOS

Las visitas a otras islas locales con Objetivo El Azul dependían de la ubicación en la que nos encontráramos durante la excursión en el mar. Así aprovechábamos para conocer otras islas de la zona, a las que llegábamos al mediodía y donde teníamos la comida incluida en un restaurante local. Todas eran muy pequeñas, con un ambiente auténtico y sin carreteras asfaltadas.

THINADHOO

Tinadhoo es la capital del atolón Gaafu Dhaalu, en el sur de las Maldivas. Es otra isla habitada por locales con playas increíbles.

Es conocida como «la isla de las flores» y pasear por sus calles sin asfaltar llenas de buganvilla es una experiencia auténtica que recomendamos si tienes la posibilidad de visitar.

Tiene una de las playas más bonitas que he visto y, además, pedimos uno de los mejores helados que hemos probado nunca.

Si vas a comer en la isla, te recomendamos que lo hagas en el restaurante: Fini Chaka Chaka y no puedes perderte el helado de coco.

MATHIVERI

La isla Mathiveri es otra isla local situada en en Atolón Alif Alif (North Ari Atoll, a algo más de 80 km al oeste de Malé. de unos 800-900 habitantes. Es del estilo de las otras islas, así que tampoco decepciona. Si vas as comer aquí, te recomendamos Koba Chai Cafe’ & Bistro – Irube Café.

GHURAIDO

Ghuraido se encuentra al sur de Male, a unos 30 km. En esta isla nos dimos una vuelta rápida y también paramos a comer, y también os lo recomendamos mucho. En este restaurante hablan español y lo mejor son sus vasos de batidos de frutas de animales: Chambao.

GRUPO G68 – NUESTROS AMIGOS DE MALDIVAS 🩵

Un apartado muy especial de este viaje fue el grupo con el que lo compartimos, organizado por Objetivo Azul. Aunque solo estuvimos una semana juntos, fue tiempo más que suficiente para crear vínculos preciosos y sentirnos como una pequeña familia. Hay algo mágico en cómo las personas se conectan cuando viven experiencias tan intensas en un lugar así: el mar, las excursiones, las risas y los momentos

compartidos hacen que todo fluya de manera natural. Nos sentimos realmente afortunados por haber coincidido y por haberlo compartido con ellos. Este viaje nos recordó que nunca hay que dejar de hacer algo, incluso cuando sea solo, porque en el camino siempre aparecen personas maravillosas que hacen la experiencia aún más inolvidable.

Después de una semana muy intensa, nos despedimos de nuestro GRUPO G68, que recordaremos siempre y ojalá volvamos a coincidir. Ahora nos vamos a pasar los últimos días por libre, explorando otras islas que teníamos muchas ganas de conocer, incluyendo una a solo una hora de Fulidhoo. Como el resto de nuestros compañeros iban ya de camino al aeropuerto desde Fulidhoo, pasaban cerca de Ghuli, así que ellos mismos nos dejaron allí.

2 DÍAS EN GHULI

Ghuli es otra de las islas locales con mayor encanto de Maldivas. Se encuentra a una hora aproximadamente de Fulidhoo en lancha rápida -algo así como 95 km-, y a unos 25 minutos -unos 20 km- de Malé. Es otra pequeña isla que pertenece al atolón de Kaafu. Su población local no supera los 900 habitantes. Es otra de las islas ideal para viajeros mochileros, y en ella vas a encontrar una de las mejores playas de Maldivas, famosa también por su bikini beach.

Pasamos las dos noches en el hotel Pearlshine Retreat Maldives, era una de las opciones con mejor relación calidad-precio (unos 120€ las dos noches), una habitación doble con baño privado, eso sí, no tenía balcón ni terraza, aunque había otras que sí.

Es importante tener en cuenta que en esta isla no hay cajeros para sacar dinero ni casas de cambio, por lo que tendrás que llevar ya el dinero en efectivo (te recomendamos hacerlo en Malé a la llegada, si es posible por el centro urbano, donde vas a encontrar mejores cambios de divisas).

Ghuli es una isla para pasar el día con calma: una visita para recorrerla se puede hacer perfectamente en una o dos horas, pero el mayor encanto es poder disfrutar de su vida tranquila, de sus playas, restaurantes locales y calles de colores.

Como en todo Maldivas, también hay negocios para poder realizar excursiones acuáticas de snorkel, buceos y muchos otros, por lo que si no lo has hecho antes puedes contratarlo aquí sin problema. Nosotros decidimos descansar estos dos días, ya que con Objetivo el Azul hicimos todas las excursiones que podías contratar y nos dedicamos a perdernos por sus calles, descansar en la playa y… ¡hasta un partido de futbol local por la noche!

Lee más sobre nuestros días en Ghuli en el siguiente post del blog:

PONEMOS FIN A NUESTRO VIAJE A MALDIVAS – VOLVEMOS A MALÉ

Desde Ghuli hasta Malé, nos desplazamos en speed boat, unos 20-25 minutos de trayecto. Fuimos directamente hasta el aeropuerto, y nos costó 30$ por persona (unos 50€ los dos). Existe otra opción más económica que son los ferries locales, aunque el horario es más limitado y no aseguran que salgan en los días de fuerte tormenta, ademas que es mucho más lento, aunque el precio suele rondar los 30 rupias MVR por persona (unos 2-3 €).

Y así termina nuestro viaje por Maldivas, uno de los mejores de nuestras vidas, con recuerdos que van más allá de las fotos. Si alguna vez tienes la oportunidad de venir, no lo duden: es un lugar que te hace desconectar y disfrutar de lo simple. Nos vamos con el corazón lleno y con ganas de volver algún día.


SEVILLA – QUÉ VER EN UN DÍA

Que Sevilla tiene un color especial es algo que ya todos sabemos. A mí me encanta exprimir los colores de cada rincón al que voy, y aquí es imposible no hacerlo. Como fotógrafo, siempre estoy atento a la luz, a los contrastes y a esos detalles que marcan la diferencia, y en Sevilla todo eso…

GHULI, QUÉ HACER EN ESTA ISLA LOCAL DE MALDIVAS

Si sueñas con viajar a Maldivas pero los precios de los resorts sobre el agua te parecen imposibles, Gulhi 🩵 puede ser exactamente lo que estás buscando. Esta pequeña isla local ofrece playas paradisíacas, aguas turquesa y arena blanca… pero a precios mucho más accesibles. Ghuli es auténtica, pequeña, local y todo lo que buscamos para aquellos que huimos…

FULIDHOO, EL PARAÍSO DE MALDIVAS EN UNA ISLA LOCAL

Maldivas es un paraíso, playas de arena blanca y fina, aguas turquesas y atardeceres de ensueño. No hay un mejor lugar para desconectar y detener el tiempo que en Maldivas, y la esencia de todo su encanto lo encontrarás en susislas locales, y Fulidhoo es una de nuestras favoritas. Este paraíso del Océano Índico es…




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